06 agosto, 2009

estamos mamando



Por ahí vamos, muy ocupados con nuestras ideas, nuestros trabajos y sobre todo pendientes de que nuestros trajes de seres perfectos y exitosos no se caigan y dejen expuesta toda nuestra humanidad. Humanidad de la que todos huimos y buscamos trascender por el camino mas corto. Esta bien, yo comprendo si para este punto del texto prefiera regresar a su biblioteca musical en el celular/reproductor mp3 con capacidad de 1GB, expandible a 2. Puede hacerlo, a mi me da igual. Ya me acostumbre a que alguien evada un "buenas tardes" por estar contestando mensajitos con el pulgar.
Una vez mas, los seres humanos buscamos la manera de rechazar cualquier sensaciòn que nuestro cerebro clasifique en la gaveta de lo desagradable. En el siglo XXI, esta practica se repite con gadjets, con mas trabajo, comida para llevar, bebidas energéticas, ropa vintage o cualquier otra anestesia para la realidad que nos haya recetado cualquier gurù de los mass media. Probemos todo a la ves, para ver que tal.
Y ahí vamos, memorizando modelos de teléfonos celulares para luego abrir foros de comparaciones con los compas del trabajo. Estamos mamando.
Ahí vamos, a comprar el mas reciente capricho tecnológico, que es igual que su anterior solo que ahora es versión punto algo. Idea de uno, que todo lo que hace es hacer bocetos en California, que luego envía a ensamblar a China por algún pobre niño trabajador, pero si no lo compro no soy exclusivo ni cool y los demás lo tienen que saber, entonces pego la postal en la parte trasera de mi carro. Estamos mamando.
Ahí vamos y si no me apresuro con esto no voy a poder comprar la nueva pieza de modificación para mi carro, que ahora es racing y me costo un millón y medio de colones. Me apuro para ir a probarlo, me apuro para ir a la gasolinera y producir mas CO2, me apuro para provocar el próximo accidente en alguna calle de la capital, total el que se muere no soy yo y durante mi juicio pongo cara de arrepentido y digo que no me salte la luz en rojo. Estamos mamando.
Ahí vamos, creyendo que nuestra vida debe ser un álbum para pegar las colecciones de fotos de mis experiencias fantásticas. Esas ideas, las aprendimos de la television, la publicidad y de revistillas que nos dan guias de como actuar en cada situación. Somos buenos niños, nos dejamos educar, uniformar y manufacturar. Estamos mamando.
A las 6am cuando nos despertamos, el cielo es todavía algo rosado y la maquina ya arrancò y espera por las piezas que la completan para iniciar de nuevo este ciclo, hoy me duele esta forma de engranaje y estoy cansado de eso. En medio de todo esto, no nos detenemos a pensar por que o como ocurren las cosas, no analizamos la ley de causa y efecto, lo evitamos, por que pensar mucho seguro nos lleva a la indeseable realidad o tal ves no pensamos por que se nos pude enfriar el latte que viene en vaso de atractivo diseño, con un logo mas grande que el contenido y que me costo mil quinientos colones.
Yo digo que dejemos de querer ser perfectos, que dejemos de querer estar completos y que dejemos de buscar paridad en objetos que nos abandonaran al cabo de su garantia y que solo colaboran con llenar las cuentas de los productores que luego invierten en algo mas novedoso para los viciosos del consumismo, que al final de cuantas desechan lo que tanto querian.
No creo que este mal sentirse bien, ni que este bien sentirse mal. Es mas bien aceptar que bien y mal, amor y odio, agradable y desagradable, windows o mac, tanto unos como sus contrarios forman parte de lo mismo, de este todo que es la vida, entonces, ¿por que debería evitarlos?

¿por que dejar que alguien me anestesie con un producto, para disimular lo que es parte de mi?

¿por que debería ignorar la realidad?

¿por que debería estar mamando?

Cuando aceptamos la vida tal como es, dejamos de aparentar ser intocables, nos vemos a nosotros mismos en los demás, nos preocupamos por el reciclaje y la reutilizacion, dejamos de estar tan molestos por las cosas que no salieron como queríamos y comprendemos las posibilidades que antes no entendimos. Mamamos solo cuando queremos.